Antonio Martínez Mengual: "Mi patria es la pintura y la palabra"

Martínez Mengual posa ante una de sus obras

El artista expone casi un centenar de obras en el Palacio Almudí de Murcia

Ana Guardiola - 06/09/2016

La poesía, la mitología y la naturaleza son los pilares que han sustentado la trayectoria artística de Antonio Martínez Mengual y en los que ahora se ordena la exposición Buscando un color encontré una patria, una metáfora de las más de cuatro décadas que el autor murciano lleva pintando y que se puede visitar en el Palacio Almudí de Murcia hasta el próximo 27 de octubre.

«No se trata de una antológica –explica Martínez Mengual–, sino de una selección de obras que tenía en el taller y que ahora ocupan la Sala de Columnas, la escalera y el lucernario del Almudí». Son más de noventa los cuadros, dibujos y carteles del artista los que se pueden contemplar en esta muestra, dividida por temas. «Una parte está dedicada al mundo clásico, que me ha inspirado en esta última etapa y con alguna obra anterior; otra que en su momento dediqué al libro El otoño de las rosas, de Francisco Brines, y a la poesía de Luis Cernuda». Y, aunque dedicada a la naturaleza, la tercera parte también muestra la pasión de Martínez Mengual por la poesía, ya que entre los cuadros dedicados a los paisajes y a los bodegones el autor ha incluido poemas de autores murcianos como Francisco Sánchez Bautista y Eloy Sánchez Rosillo.

Junto a estos tres pilares, los espectadores podrán contemplar carteles de actividades culturales que Martínez Mengual guardaba en su estudio y que ha realizado a lo largo de su trayectoria, así como portadas e ilustraciones de libros que realizó para diferentes editoriales y escritores.

«Me cuesta mucho mirar hacia atrás, pero al mismo tiempo me he llevado sorpresas», reconoce Martínez Mengual. «He encontrado piezas antiguas que antes no consideraba bien pintadas y me han vuelto a interesar y también he recuperado recuerdos, como lugares, como el estudio del Malecón cuyo edificio ya no existe...».

A lo largo de estas décadas el pintor murciano ha descubierto esa ´patria´ a la que hace referencia en el título de la exposición: «Mi patria es la pintura y la palabra; es ese sitio especial que se va logrando poco a poco y que conforma la pequeña biografía de cada uno», define el creador, quien se fascina con cada color nuevo que consigue, con cada nuevo material que descubre...

«La ilusión no la debes perder, puedes estar bajo de moral por una situación personal o por el estado de la cultura, que no va a volver como estaba hace diez años, por ejemplo, pero entonces tienes que parar, recapacitar y empezar a trabajar con nuevas cosas que te hagan ilusión», reflexiona el autor, quien pide más espacios culturales para los jóvenes que quieran dedicarse al arte. «Es injusto que tengan que exponer en bares...». «Ojalá que con el tiempo se recuperen», desea el autor.


Publicación original en La Opinión de Murcia


Antonio Martínez Mengual: «Pinté a 'Virutas' pensando en que los niños se iban a divertir con él»

Martínez Mengual con el cerdo "Virutas"
en su taller de la pedanía de Aljucer 
(Javier Carrión / AGM)

Manuel Madrid 02/09/2016

'La Verdad' organiza la exposición Iberian Pork Parade, patrocinada por ElPozo, que se inaugura el domingo con 47 visiones artísticas sobre el cerdo, entre ellas la del pintor Antonio Martínez Mengual.

Desde el próximo domingo, y hasta el día 12 de septiembre, la calle Basabé de Murcia acoge la exposición Iberian Pork Parade, organizada por 'La Verdad' y patrocinada por El Pozo. El cerdo es el protagonista de la muestra. Podrán verse 47 obras de arte, 47 visiones diferentes sobre el mismo animal. La contribución murciana lleva la firma de Antonio Martínez Mengual, un pintor que ve en la paleta un catálogo de sentimientos. En su obra cada color es una emoción. Para esta muestra de 'La Verdad' ha creado en su taller de Aljucer un simpático cerdo agridulce, al que llama 'Virutas'.

-¿Cómo surge esta colaboración?
-La propuesta que me llega es la siguiente: ¿Pintarías un cerdo? A partir de ahí no pregunté mucho, porque venía de una persona de confianza y sabía que el proyecto sería interesante. Yo estaba trabajando entonces en una exposición mía y entre medias surge esta colaboración. Pensaba al principio que me tocaría hacer una maqueta o una imagen sobre papel, pero a los dos días recibí de Cáceres un cerdo de fibra de vidrio, en tamaño original, y ya me puse las pilas porque había que tomárselo en serio. Consulté con el coordinador artístico del proyecto, que está bien elaborado y participan artistas, la mayoría de Extremadura, empresarios y el periódico 'Hoy' [Vocento], y comencé a trabajar, y encantado de la vida.

-¿Por qué fue usted el elegido?
-Pues fue una pura coincidencia, porque la persona que está en ese momento ayudándome a montar la exposición es la que recibe la propuesta de un artista murciano que pinte. Y yo sin pensarlo mucho y sin preguntar demasiado me involucré. Me gusta participar en iniciativas que tengan cierta trascendencia.

-Supongo que nunca se le había planteado esta posibilidad de pintar un cerdo de tamaño natural.
-Pues la verdad es que no. Pero ahora que me he tirado de cabeza al agua podría pintar unos cuantos más... Es muy atractivo el reto de pintar, sobre todo pintar con calidad, y todavía es más atractivo hacerlo en un cerdo que parece real. Este está terminado y firmado, siguiendo las normas de la organización. José Manuel Gamero, el director artístico, me dijo que han participado alrededor de 50 artistas, y para mí es un honor. Es una persona muy amable y profesional.

-El resultado es un cerdo muy pintoresco y con aires mediterráneos.
-Efectivamente. Yo he elegido un motivo veraniego, porque la opción del collage, de pegarle cosas, es posible, pero hay un riesgo porque las esculturas van a estar al aire libre, y en Murcia posiblemente a 40 grados, y cuando vaya a San Sebastián tendrá que soportar un chaparrón diario. Una escultura no es como un Ferrari. Yo espero que le den un barniz industrial que le permita protegerlo de la intemperie. Elegí el color amarillo porque soy un fanático del limón, que es un elemento característico de la cocina murciana. El animalico venía blanco, estaba solo, y le puse nombre, 'Virutas', y nos hicimos amigos. Le apliqué un fondo amarillo más claro, luego un tratamiento para hacer sombras con gris oscuro, por algunas partes del animal, para sacar calidades y texturas. Y finalmente hice los pececitos que danzan alrededor, que van y vienen. Podría ser surrealista o dispersionista por los colores, pero deseaba conseguir que fuera una figura festiva pensando en que los niños son los que más se van a divertir.

-Un cerdo alegre...
-Eso, eso. Yo lo estaba pintando y lo veía con niños tocando, o investigando con sorpresa cómo es este animal.

-La muestra ayuda a promocionar uno de los patrimonios de la gastronomía patria: el cerdo ibérico. Y, además, con el aliciente de haber participado artistas como Bebe.
-Es un trabajo respaldado por el sector cárnico, y no hay que olvidar que en España hay varias denominaciones de origen del cerdo ibérico en diferentes comunidades autónomas reconocidas por la Unión Europea, entre ellas Extremadura, de donde proceden la mayoría de artistas que han participado en esta exposición. Yo me alegro de que hayan contado conmigo, porque este proyecto no es algo aislado, sino algo que va creciendo donde encuentra un apoyo y donde haya una empresa o institución interesada se seguirán pintando más bichitos como 'Virutas'.

-Este trabajo coincide además en el tiempo con una exposición suya que se podrá ver a partir del 5 de septiembre en la sala de columnas del Palacio Almudí, bajo el título: 'Buscando un color encontré una Patria'.
-Es una muestra muy amplia, y prefiero que el espectador aparezca por allí, por el Almudí, y se deje sorprender. Son trabajos muy diferentes, que no tienen nada que ver. Yo llevo pintando toda la vida, desde que a mediados de los años 70 realicé mi primera exhibición. Me gusta, me lo paso bien. Son muchos años... ¡Parece una cadena perpetua pero no lo es!

-Pero no quiere jubilarse.
-Bueno, mientras tenga salud quiero seguir disfrutando. He tenido tiempo para trabajar en los últimos años, con proyectos personales que me han gustado mucho. Y en esa exposición tal vez se refleja todo eso.

-¿Tiene la impresión de que el público murciano valora el arte?
-A todo el mundo no le interesa el arte, ni la cultura. Desgraciadamente es así, pero hay un porcentaje amplio de gente interesada, que asiste a exposiciones y va a museos, y esa gente que se interesa por nuestro trabajo es la que me interesa a mí. Yo me he sentido muy querido siempre, por gente conocida y desconocida que ha comentado mis obras, y esa relación entre el artista y el público es necesaria, porque muchas veces en tu casa, en tu taller, no sabes cómo van a reaccionar. Ese contacto afectivo y cultural es bueno y estimulante. Es lo que los cantantes llaman el aplauso del público.

-'Virutas' debe contener algo que identifique esta pieza con el resto de su obra de un primer vistazo.
-Sí, lo fundamental es el color. Para investigar más sobre el sentido de los peces hay que hacer una segunda lectura. Es como leer el diario. No podemos quedarnos en los titulares.


Iberian Pork Parade
Calle Basabé, lateral de la iglesia de Santo Domingo. Murcia.
Del 4 al 12 de septiembre.
Horario: De 11 a 20 horas.



Publicación original en La Verdad


"Buscando un color, encontré una patria". Exposición en el Palacio Almudí de Murcia



Antonio Martínez Mengual presenta su nueva exposición “Buscando un color, encontré una patria” en el Palacio Almudí de Murcia. La inauguración tendrá lugar el día 5 de septiembre, a las 20 horas, en la Sala de Columnas del Palacio Almudí.



Portada del catálogo de la exposición
Diseño: José Luis Montero




Recordando el silencio



Clausurada ya la exposición, el visitante sigue recordando la mañana de mayo en que, dejando a sus espaldas la imponente catedral, entró en la diminuta sala y se sintió de inmediato atrapado por la magia de la atmósfera que el maestro (el mago) había creado con pinceles y trazos, con versos y recuerdos, con la luz capturada en el lejano valle silencioso.  

A la salida, el corazón latía algo más acelerado mientras el cielo plomizo comenzaba a lagrimear sobre la plaza.














Artistas murcianos en la Facultad de Letras




El pasado miércoles 4 de mayo se inauguró la exposición “Artistas murcianos en la Facultad de Letras”, en el Espacio ES/UM del Campus de La Merced. La Facultad de Letras de la Universidad de Murcia, entre los actos que conmemoran el centenario de su creación, ha querido rendir un homenaje de reconocimiento a los artistas murcianos que, desde 1953 hasta la actualidad, han venido colaborando con sus obras en actividades de competencia universitaria. 

Desde 1940, la Universidad acoge el proyecto “Cátedra Saavedra Fajardo”. En esta empresa cultural han colaborado y siguen colaborando los escritores y artistas de Murcia. Con el paso de los años, la presencia de los artistas plásticos murcianos ha sido una constante en la vida de la Facultad: conmemoraciones, actividades teatrales, congresos, cursos extraordinarios y ediciones han contado con las imágenes creadas por ellos para potenciar, añadiendo un plus estético, actividades del quehacer propio de la Facultad. La exposición es una muestra significativa de esta colaboración, no solo han “prestado” sus imágenes, sino que, en ocasiones, han donado también sus obras. 



En la exposición pueden contemplarse diferentes obras de Antonio Martínez Mengual que muestran la intensa y fructífera relación que el artista viene manteniendo con la más alta institución educativa de Murcia a lo largo de los años.

El próximo lunes 23 de mayo tendrá lugar la conferencia del profesor y comisario de la exposición Abraham Esteve "Artistas murcianos en la Facultad de Letras". Será a las 12.30 en el Hemiciclo.

La muestra permanecerá abierta hasta el próximo 27 de mayo.

 
 

VI Seminario Día Internacional de los Museos


Cartel anunciador, obra de Antonio Martínez Mengual

Antonio Martínez Mengual pronunciará la conferencia de apertura del VI Seminario Día Internacional de los Museos – Museos y Paisajes Culturales, que se celebrará en el Museo Salzillo de Murcia durante los días 12 y 13 de mayo de 2016. La conferencia tendrá lugar a las 11:00 horas del jueves, día 12, y llevará por título Delfos. El silencio del valle.


Más información sobre los actos del VI Seminario Día Internacional de los Museos aquí.


Imágenes de la memoria



 Los museos de Berlín. Óleo sobre lienzo - 150x 150 cm

‘He abandonado los recuerdos 
materiales y me he refugiado en 
la memoria'
                              P.V.

El paisaje, la mitología clásica y la poesía han sido los temas en torno a los cuales han girado sus últimos trabajos. Su nuevo tema han sido los viajes, pero no los viajes como actividad física –no estaríamos hablando de Martínez Mengual, en ese caso- sino ese poso sentimental, ese nuevo hombre que todo viaje vívido, intenso, existencial e interior provoca en cada cual.

El auténtico viaje es siempre interior, y esto lo sabe Martínez Mengual, y lo refleja espléndidamente en esos retazos de estado de ánimo que son, siempre, sus cuadros: ‘Decidí buscar en la memoria de mis viajes, en los recuerdos de las ciudades que he conocido, en los lugares en los que he estado'.

Por el camino encontró una frase -o quizás fue la frase la que le encontró a él: los hallazgos suelen salir a nuestro encuentro, son ellos los que deciden darse a conocer en formas aparentemente fortuitas y casuales- que espoleó su imaginación y que preside la exposición. Era del poeta egipcio Edmond Jabés, un desarraigado que supo interrogarse como pocos sobre nuestra verdadera identidad, y que interpretó de forma lírica el alcance de la memoria: ‘Sabemos que somos nosotros quienes fabricamos nuestros recuerdos; pero hay una memoria, más antigua que los recuerdos, que está ligada al lenguaje, a la música, al sonido, al ruido, al silencio: una memoria que un gesto, una palabra, un grito un dolor o una alegría, una imagen, un acontecimiento pueden despertar'.

Fotos y viejos recuerdos conformaron un magnífico material –‘para adentrarme en la esencia de las cosas'- que sirvió a este viajero del color y la forma para componer esos retazos de estado de ánimo que le produjo cada uno de sus periplos. 

El paisaje, la mitología clásica y la poesía han sido los temas en torno a los cuales han girado sus últimos trabajos. Su nuevo tema han sido los viajes, pero no los viajes como actividad física –no estaríamos hablando de Martínez Mengual, en ese caso- sino ese poso sentimental, ese nuevo hombre que todo viaje vívido, intenso, existencial e interior provoca en cada cual.

El auténtico viaje es siempre interior, y esto lo sabe Martínez Mengual, y lo refleja espléndidamente en esos retazos de estado de ánimo que son, siempre, sus cuadros: ‘Decidí buscar en la memoria de mis viajes, en los recuerdos de las ciudades que he conocido, en los lugares en los que he estado'.

Por el camino encontró una frase -o quizás fue la frase la que le encontró a él: los hallazgos suelen salir a nuestro encuentro, son ellos los que deciden darse a conocer en formas aparentemente fortuitas y casuales- que espoleó su imaginación y que preside la exposición. Era del poeta egipcio Edmond Jabés, un desarraigado que supo interrogarse como pocos sobre nuestra verdadera identidad, y que interpretó de forma lírica el alcance de la memoria: ‘Sabemos que somos nosotros quienes fabricamos nuestros recuerdos; pero hay una memoria, más antigua que los recuerdos, que está ligada al lenguaje, a la música, al sonido, al ruido, al silencio: una memoria que un gesto, una palabra, un grito un dolor o una alegría, una imagen, un acontecimiento pueden despertar'.

Fotos y viejos recuerdos conformaron un magnífico material –‘para adentrarme en la esencia de las cosas'- que sirvió a este viajero del color y la forma para componer esos retazos de estado de ánimo que le produjo cada uno de sus periplos.
 


De El Cairo al Mar Menor

Imbuido por recuerdos y sensaciones, el artista se sometió durante meses a un intenso trabajo. Fruto de ello ha sido esta selección de cuadros en los que asistimos a una serie de imágenes pasadas por el tamiz de sus emociones: ‘El mío es un viaje introspectivo. Me he liberado de la forma figurativa, aunque me he ajustado a colores. El trabajo final está muy elaborado'. Son imágenes que van de El Cairo a Berlín, de Venecia o Roma a Chicago, de Atenas a una calle del Mar Menor.

De la mano de Martínez Mengual, transmitidos por el insinuante trazo de unos pinceles que forjan emociones, asistimos a un poliédrico viaje que nos transporta a lugares donde confluyen el recuerdo y los sentimientos. Los de Martínez Mengual distan mucho de ser esos lugares-estrella que ocupan las primeras páginas de las guías para viajeros al uso. Lo suyo es –afortunadamente, para quienes pueden recrearse con sus pinturas- bien distinto. Un abigarrado mercado de Etiopía; el insinuante reflejo de un estanque en Damasco; una tormenta en medio de los depósitos del agua de Nueva York; un puente en El Cairo, un rosal en Roma, un árbol en Etiopía, un canal en Chicago, el cementerio de Venecia..., pueden contener innumerables matices para el fértil pincel de este pintor que convoca emociones con tonalidades diversas: ‘Ha sido una búsqueda muy importante para mí, me ha servido de mucho, y espero continuar hasta final de año otros temas para seguir por el mismo camino y elaborar finalmente un libro'.

‘Cada cuadro posee su propio proceso, su propia resolución', aclara Martínez Mengual. Es imposible no quedarse prendido de esos intensos retazos cromáticos que se confabulan en el lienzo para suscitar emociones. Como las que sintió el pintor junto a la tumba de nuestro ilustre paisano Ibn Árabi en Damasco, decorada con una primorosa cerámica azul: ‘Fue una visita muy impactante. Sus restos están en una mezquita de barrio. Recuerdo a mucha gente rezando. Todo con mucho respeto. Incluso hubo gente que rezó un Padrenuestro'. O los sentimientos que provocó la isla de Saint Michel, el cementerio de Venecia, un día de difuntos en el que cientos de personas llevaban flores a sus muertos a bordo de pequeñas embarcaciones.


Pinceladas más libres

‘Estoy muy satisfecho. En cuanto al trabajo en sí, esta exposición me ha servido, para librarme de referencias figurativas, para dar pinceladas más libres y, en lo personal, para buscarme por dentro, para abandonar los recuerdos materiales y refugiarme más en la memoria'.

Esa acción retrospectiva ha sido un reencuentro con emociones y lugares: ‘Después de un tiempo he reencontrado los sentimientos que me transmitió determinado sitio, he vuelto a recrear aquellas emociones. Quiero seguir trabajando en ese sentido, me ha servido de mucho, me ha liberado bastante'.

Los caminos de la fascinación son inexcrutables, casi tanto como la propia existencia, y se traducen en inesperados encuentros cargados de magia para el viajero atento. Por eso, de Roma, por encima de columnas y palacios, al pintor le quedó prendido al recuerdo un rosal. Y de Etiopía un árbol que servía de refugio y de sombra a las gentes y a unos niños –el árbol de la música - que tocaban la flauta encaramados en sus ramas.

Y es que, como afirma Martínez Mengual, ‘Para representar el lugar, a veces me aproximo a él, como si utilizase una macro, y, en otras ocasiones, utilizo una simple referencia'. Así sucedió en su recuerdo a Delfos , sugerida, a través de la presencia de unos pájaros sobrevolando la piedra solemne, en un aleteo que se vislumbra entre las ruinas. O en Chicago , donde la tamizada luz que se reflejaba en un canal habilitado para el paso de barcos despertó su imaginación. También la luz fue la culpable de su reencuentro con el Mar Menor – La calle de la luz - y su recuerdo de aquellos veranos de la infancia.

A veces es la vida lo que se cruza en el camino del artista: lo bullicioso de un mercado en Axum –Etiopía-, un puente en el Cairo, testigo de los escarceos de parejas; el dramatismo de unos pájaros asustados en una cueva de Abanilla ante la presencia de intrusos...

Otras veces se trata de algo mucho más intelectual: la emoción por el descubrimiento, como ese homenaje a los museos de Berlín –‘el cuadro más loco de la exposición', en opinión de Martínez Mengual-: ‘la ciudad de la cultura y de los museos, la escuela de la arqueología...', o el rendido homenaje a una civilización insuperada a través de varios cuadros: ‘No es fácil para mí este tema. Pienso que no ha habido otro pueblo que haya construido algo semejante. Empleé el rojo y el negro como homenaje a la cerámica, y el blanco como homenaje a la arquitectura'.

‘Imágenes de la memoria' es un viaje pluriforme, rico en matices y sugerencias, un viaje hecho de viajes –‘pasados por el filtro interior', recuerda Martínez Mengual- en el que cada cuadro, con su propio y particular proceso, supone una estación de paso, pero también un estado de ánimo: ‘Si la persona se plantea una búsqueda en el viaje, la pintura le puede facilitar el camino'. ‘Pero el viaje lo hace cada cual –aclara-. La pintura es una búsqueda: cuando viajas siempre descubres algo que acaba quedándose en tu interior'...



Publicación original: www.um.es